11 oct. 2016

De la nube teórico-práctica a la pista real

Ya desde hace unos años vengo tomando contacto directo con las aulas y los espacios de aprendizajes donde van a desarrollar su labor los futuros profesores y maestros (de Educación Física y otras prácticas no regladas) que formo como docente universitaria en la UAH. En los primeros años, sentía que era suficiente el contacto profesional que sí tuve anteriormente. También la labor como tutora de prácticum de mis estudiantes, que realizaba y realizo con especial mimo, pues cuando traspaso la puerta de un centro educativo para hablar con los tutores de mis alumnos, en realidad también trato de absorber todo lo que allí se vive cada día. Esas visitas las alargo todo lo que me dejan, y las charlas con mis estudiantes sobre su vivencia me las tomo también como una fuente de contacto con la realidad. Pero esto no era suficiente.

Tomada de http://stellae.usc.es/
Hace unos años "me toco" dar una asignatura de expresión en Infantil [sí, eso pasa hoy en día en la universidad, con unos recursos docentes exprimidos que pierden el principio de especialización en algunos casos]. La primera pregunta que se me vino a la cabeza fue: ¿se realmente adaptar la educación desde este ámbito para los más pequeños? ¿se lo que pasa en una aula de infantil? ¿es suficiente con leer sobre ello? La respuesta era que no. Durante ese año estuve de voluntaria trabajando en un Centro Hispanoamericano de Apoyo a las Familias donde los padres dejaban a sus hijos al tener que trabajar y no tener opción de dejarlos con otra persona. Dos tardes a la semana tenía a un grupo de niños pequeños de distintas edades para trabajar con ellos y me dieron "carta blanca" para que desarrollara con ellos las capacidades que yo quisiera. Fue una experiencia enriquecedora que me re-situaba con la edad en cuestión y una fórmula de sinergia magnífica para un centro con recursos escasos.  Llegaron mis hijos (por fortuna y deseo) y quien debía estar con ellos por las tardes era yo. Ya este tipo de fórmulas no eran posibles, debía buscar otra fuente de aprendizaje que me acercara a las aulas y a las distintas edades con las que luego "teorizo" con mis estudiantes de CCAFYDE.

En uno de los centros
Comencé a utilizar mis contactos, principalmente excompañeros del INEF, profesores asociados de mi universidad que también imparten docencia en Secundaria o en centros deportivos, un centro de formación para opositores llamado OBIC y el centro educativo de mis hijos. Así, ya llevo cuatro años teniendo experiencias directas con la realidad, mediante impartición de sesiones específicas de Expresión Corporal y Danza y uso de las TIC, talleres con profesores #edufis y charlas con equipos de docentes sobre nuestra profesión en general, y también sobre dificultades y hallazgos al abordar la dimensión expresiva del movimiento y el uso de la tecnología. En definitiva, vivo oportunidades de sinergia entre docentes, que me permiten tomar contacto con la realidad de las aulas y, por su parte, espero que los docentes se enriquezcan con nuevos o distintos enfoques educativos que yo expongo. En algunas ocasiones he ido acompañada de alumnos CCAFYDE como una oportunidad para ver CON ELLOS que ocurre cuando vivimos en el aula lo que en la universidad abordan conmigo. En definitiva, creo que los que estamos en contacto con los futuros docentes debemos tener, aunque sea puntualmente, contactos directos con el aula, los centros, los profesores y los jóvenes alumnos.

Tweet referido a una de las intervenciones
La pena (y la incoherencia) es que este tipo de aprendizajes, si bien yo los estimo como un lujo y una oportunidad inigualable, no se valoren formalmente en mi carrera profesional junto con otras experiencias de aprendizaje también muy enriquecedoras, como pertenecer a una Comunidad de Práctica, participar en congresos y cursos, así como realizar proyectos de innovación docente. Quizá es algo que deba cambiar, y me pregunto si en otros países esto ya lo tienen superado y a los formadores de formados incluso les animan y facilitan que tomen contacto con su realidad objeto de estudio. Para terminar, quisiera enumerar brevemente algunos de los aprendizajes que me llevo de estos años cuando de vez en cuando me "bajo de la nube teórica-práctica a la pista real":
  • Replantear y cuestionar las teorías y los fundamentos desde la vivencia práctica, haciendo lo reflexivo más significativo por enmarcarse dentro de una experiencia contextualizada.
  • Re-situar las dinámicas de creación de climas motivacionales, afectivamente positivos, para abordar lo expresivo de la motricidad.
  • Revivir de cerca los conflictos que surgen en el aula y sus estrategias de resolución desde el papel de docente facilitador.
  • Recordar las cuestiones organizacionales más prácticas referidas a los tiempos, espacios, equipamientos, TIC, etc. de los centros educativos desde el encuentro con estos elementos que condicionan también la experiencia educativa.
  • Recabar las dificultades, las oportunidades y las demandas formativas con las que se encuentran los ya docentes #edufis en el ámbito de la expresión corporal y la danza o en el uso de las TIC.
En uno de los centros
La universidad y los centros profesionales, en este caso centros educativos, tienen muchas sinergias que aprovechar. Si eres formador de formadores, te animo a probar la experiencia y si eres profesor de Educación Física, quizá te puedas plantear que en la universidad hay colegas profesionales con los que reconectarte. Te invito a la reflexión en "comentarios", encantada de contrastar opiniones.


Tweets sobre uno de los encuentros de aprendizaje

Marta A.-

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